En ocasiones las parejas nos consultan porque la
convivencia les resulta insoportable. Discuten, están muy pendientes el uno del
otro, no pueden estar separados pero tampoco juntos. O bien se han acostumbrado
a convivir pero les resulta aburridos, se han convertido en una especie de
compañeros de piso, sin sexualidad, bien coordinados pero sin vida matrimonial.
En la práctica clínica se observa repetidamente el
caso de aquellas parejas que han transferido a su parteneire la misma relación
que mantenían con sus progenitores, sea el padre o la madre. De este modo la
pareja se convierte en un sustituto del padre que ofrece protección, seguridad,
o de la madre, a la que se le cuenta todo, a la que se le pide permiso, etc. De
tal forma que en la época actual los componentes de la pareja se comportan en
la relación como si fueran niños, demandando los mismos cuidados y atención que
reclamaban de sus progenitores.
Esto pone de manifiesto algunas características
fundamentales de lo psíquico: el inconsciente no tiene tiempo o tiene otro
tiempo diferente al tiempo de reloj. Una persona con 40, 50 años, puede
comportarse como si tuviera 4 ó 5 dependiendo de las circunstancias sin que
exista contradicción. Y comportarse con la pareja como lo hacía con la mamá o
el papá.
La madre es el primer objeto de amor con el que se
encuentra el niño. Una madre es esa función que salva al niño de la muerte pues
no puede alimentarse sólo, no puede autorregular su temperatura corporal, su
aparato inmunológico es prematuro y ha de madurar, su visión tampoco es
completa. Si no fuera por la madre el niño moriría. Es desde este amor donde el
niño solo ha de llorar para que le den la comida, le acunen o le cambien de
pañal que se ha de producir una transformación hasta convertirse en un sujeto
social que a su vez puede desempeñar la función madre, padre, hombre y mujer.
En este proceso, también se ha de pasar desde una
concepción pasiva del amor, donde a uno lo aman, a una concepción activa del
amor, donde uno ama. Y durante todo ese proceso de construcción de un sujeto
social adulto, está presente la ambivalencia amor-odio hacia la figura de los
padres a los que se ama enormemente pero de los que hay que separarse porque
hay cosas que con los padres no se pueden hacer.
Esto permite explicar muchos comportamientos en la
relación de pareja. Y si no hagan la prueba. Cada vez que se encuentren en un
altercado con su pareja pregúntense qué le están demandando, si lo que le piden
es algo que una pareja puede proporcionar o si lo que le piden es algo que
pediría a su mamá o a su papá cuando usted era niño, o a un ser todopoderoso
idealizado como era la mamá que le salvó la vida. Y entonces verá como su demanda
es inapropiada para esta situación.
En la consulta de psicoanálisis recomendamos a las
parejas psicoanalizarse, para que lleguen a comprender los motivos
inconscientes de sus problemáticas particulares. Llegar a descubrir y producir
los deseos inconscientes que se encuentran a la base de sus debilidades y sus
fortalezas.
Los descubrimientos científicos ponen de manifiesto
que las cosas no son lo que parecen, sino que hay una verdad que va más allá de
la manifestación de los sucesos y que tiene que ver con motivaciones
inconscientes infantiles que no se ven aparentemente pero que con un análisis
especializado, la pareja puede llegar a hacer tangible y por tanto, a trabajar
sobre esos aspectos intangibles para transformar su relación y su modo de amar.
A veces uno ama al otro, como se ama a sí mismo, y
como a sí mismo se ama mal, pues ama mal al otro. Otras veces uno aplica los
modelos de amor paternofiliales que aprendió en su familia. Lo que sucede es
que estos modelos a veces son ejemplares, pero la mayoría de las veces los
padres de uno se las arreglaban como podían y lo que les sirvió a ellos no
tiene porque servirle a usted.
Cuando una pareja son solamente dos personas, es
decir, sus relaciones sociales, sus relaciones profesionales, sus relaciones
afectivas, se encuentran limitadas al ámbito de la pareja, estas relaciones se
tornan muy agresivas pues los amores únicos siempre son con la madre o con la
imagen de uno en el espejo. Y eso es muy poco adecuado para un adulto que
necesita ocupar una función en lo social y le genera muchas problemáticas.
Con la terapia de pareja y nuestro método,
contrastado durante más de cuarenta años con miles de parejas en España y en el
mundo, la relación de pareja se enriquece construyendo nuevas formas de
conversar y relacionarse que se suman a las ya conocidas por ustedes aumentando
la capacidad de disfrute de la pareja.
Si lo está pensando, quizás sea el momento.
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precios se establecen en la primera entrevista.
Estaremos encantados de atenderles presencialmente
en nuestras consultas de Alcalá de Henares, Camarma de Esteruelas y Madrid, y
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Virginia Valdominos
Psicoanalista de la Escuela Grupo Cero.
Tfno. 91 125 77 47