Todas las formas de vivir están escritas en algún libro. Por ejemplo, hay
veces, muchas veces, que encuentro en la terapia con parejas que juegan a un
juego peligroso: El del amo y el esclavo, dialéctica escrita por Hegel.
En este juego, o forma de vida, uno hace de amo y el otro de esclavo. Es
como si imperase un pacto inconsciente entre ambos donde uno hace de amo y el
otro de esclavo y donde ambos, manteniendo estas posiciones, así, se necesitan:
el amo necesita del esclavo para ser amo y el esclavo necesita del amo para ser
esclavo.
Según esta dialéctica dos sujetos A y B tienen dos deseos incompatibles. A
desea ser el objeto de deseo de B, es decir, A desea que B lo desee. Y B desea
ser el objeto de deseo de A, es decir B desea que A lo desee. Como el deseo que
tiene A de ser deseado por B es incompatible con el de desear a B y viceversa,
lo que deciden A y B es intentar someter al otro. Entran en pugna con el
objetivo de someter al contrario y obligarlo a reconocer al vencedor. A intenta
someter a B y B intenta someter a A.
En esta pugna, pongamos por caso que en A, el miedo a morir frente a B en
ese enfrentamiento supere al deseo de ser deseado por B y ahí se somete a B, en
quien el deseo de ser deseado por A tiene más fuerza que el miedo a morir en la
pugna. Y así nacen el amo y el esclavo.
Pero la cosa no termina así, porque B se da cuenta que A lo desea no porque
sea el más guapo o el más inteligente o el mejor, sino que lo desea porque le
da miedo morir y por eso se somete. Y esto, por tanto, no satisface el deseo de
B de ser deseado por A. Y además B, el amo, termina siendo también el esclavo
de A porque tiene que vigilarlo todo el tiempo y seguir sus pasos.
A veces es Él el que hace de esclavo y a veces es Ella la que hace de esclavo,
o durante unas temporadas uno y durante otras el otro. Pero como decimos este
juego es peligroso porque la pareja se adentra en un bucle sin salida del que
aprende a gozar, no sin sufrir.
De este modo los dos son esclavos de una dialéctica o forma de entender el
amor y las relaciones humanas muy antigua, de principios del siglo XIX.
El psicoanálisis enseña otras maneras de amar y de relacionarse escritas en
otros libros más modernos y que se pueden sumar a ésta, para que la pareja
aprenda a gozar de diferentes formas y disponga de recursos suficientemente
valiosos y útiles para conversar tranquilamente, reconocer el deseo propio y el
del otro y vivir con cierto grado de salud.
Virginia Valdominos
Terapeuta de parejas
Tfno. 911 257 747
www.virginiavaldominos.com

No hay comentarios:
Publicar un comentario