martes, 26 de abril de 2016

TERAPIA DE PAREJA. LA DIALÉCTICA DEL AMO Y EL ESCLAVO O CUANDO SE TRATA DE SOMETER AL OTRO.



Todas las formas de vivir están escritas en algún libro. Por ejemplo, hay veces, muchas veces, que encuentro en la terapia con parejas que juegan a un juego peligroso: El del amo y el esclavo, dialéctica escrita por Hegel. 


En este juego, o forma de vida, uno hace de amo y el otro de esclavo. Es como si imperase un pacto inconsciente entre ambos donde uno hace de amo y el otro de esclavo y donde ambos, manteniendo estas posiciones, así, se necesitan: el amo necesita del esclavo para ser amo y el esclavo necesita del amo para ser esclavo. 


Según esta dialéctica dos sujetos A y B tienen dos deseos incompatibles. A desea ser el objeto de deseo de B, es decir, A desea que B lo desee. Y B desea ser el objeto de deseo de A, es decir B desea que A lo desee. Como el deseo que tiene A de ser deseado por B es incompatible con el de desear a B y viceversa, lo que deciden A y B es intentar someter al otro. Entran en pugna con el objetivo de someter al contrario y obligarlo a reconocer al vencedor. A intenta someter a B y B intenta someter a A.


En esta pugna, pongamos por caso que en A, el miedo a morir frente a B en ese enfrentamiento supere al deseo de ser deseado por B y ahí se somete a B, en quien el deseo de ser deseado por A tiene más fuerza que el miedo a morir en la pugna. Y así nacen el amo y el esclavo. 


Pero la cosa no termina así, porque B se da cuenta que A lo desea no porque sea el más guapo o el más inteligente o el mejor, sino que lo desea porque le da miedo morir y por eso se somete. Y esto, por tanto, no satisface el deseo de B de ser deseado por A. Y además B, el amo, termina siendo también el esclavo de A porque tiene que vigilarlo todo el tiempo y seguir sus pasos. 


A veces es Él el que hace de esclavo y a veces es Ella la que hace de esclavo, o durante unas temporadas uno y durante otras el otro. Pero como decimos este juego es peligroso porque la pareja se adentra en un bucle sin salida del que aprende a gozar, no sin sufrir.


De este modo los dos son esclavos de una dialéctica o forma de entender el amor y las relaciones humanas muy antigua, de principios del siglo XIX.


El psicoanálisis enseña otras maneras de amar y de relacionarse escritas en otros libros más modernos y que se pueden sumar a ésta, para que la pareja aprenda a gozar de diferentes formas y disponga de recursos suficientemente valiosos y útiles para conversar tranquilamente, reconocer el deseo propio y el del otro y vivir con cierto grado de salud.



Virginia Valdominos

Terapeuta de parejas

Tfno. 911 257 747

www.virginiavaldominos.com


lunes, 11 de abril de 2016

TERAPIA PARA PAREJAS

EL MOTIVO DE CONSULTA

Cuando una pareja llega a la terapia trae un motivo de consulta. Ese motivo es por el que inician su terapia. Pero después de unas sesiones, cuando la pareja comienza a hablar, a tirar del hilo conductor de su asociación libre, comienzan a hablar de otras motivaciones que en principio no estaban presentes en el motivo de consulta inicial pero que están latentes en la problemática de la pareja y de cada uno de sus componentes.

Hay que dar tiempo a la terapia para que esas primeras cuestiones latentes afloren porque si no corremos el riesgo de poner parches y empezar a tratar cuestiones que no son las que producen y mantienen el problema y actuaríamos de igual modo que los medicamentos o las terapias psicológicas imperantes que se centran en resolver los síntomas, pensando que los síntomas son la enfermedad y no una manifestación de la misma.

En psicoanálisis contamos con el deseo del paciente, la terapia construye su historia de deseos para que la pareja no sólo resuelva sus problemas actuales sino que pueda construir una relación tal que no tenga porqué volverse a enfermar, sino que con esa nueva estructura de relación que van a construir puedan responder de distinta manera cuando a partir de ahora se les planteen los mismos conflictos.


Una escucha analítica permite llegar a la interpretación de los motivos inconscientes de la problemática de la pareja. Y es sólo mediante la interpretación que la pareja se liberará de algunos impedimentos para ser felices.



martes, 5 de abril de 2016

TERAPIA DE PAREJA. QUIÉN ERES: ¿MAMÁ o PAPÁ?

En ocasiones las parejas nos consultan porque la convivencia les resulta insoportable. Discuten, están muy pendientes el uno del otro, no pueden estar separados pero tampoco juntos. O bien se han acostumbrado a convivir pero les resulta aburridos, se han convertido en una especie de compañeros de piso, sin sexualidad, bien coordinados pero sin vida matrimonial.

En la práctica clínica se observa repetidamente el caso de aquellas parejas que han transferido a su parteneire la misma relación que mantenían con sus progenitores, sea el padre o la madre. De este modo la pareja se convierte en un sustituto del padre que ofrece protección, seguridad, o de la madre, a la que se le cuenta todo, a la que se le pide permiso, etc. De tal forma que en la época actual los componentes de la pareja se comportan en la relación como si fueran niños, demandando los mismos cuidados y atención que reclamaban de sus progenitores.

Esto pone de manifiesto algunas características fundamentales de lo psíquico: el inconsciente no tiene tiempo o tiene otro tiempo diferente al tiempo de reloj. Una persona con 40, 50 años, puede comportarse como si tuviera 4 ó 5 dependiendo de las circunstancias sin que exista contradicción. Y comportarse con la pareja como lo hacía con la mamá o el papá.

La madre es el primer objeto de amor con el que se encuentra el niño. Una madre es esa función que salva al niño de la muerte pues no puede alimentarse sólo, no puede autorregular su temperatura corporal, su aparato inmunológico es prematuro y ha de madurar, su visión tampoco es completa. Si no fuera por la madre el niño moriría. Es desde este amor donde el niño solo ha de llorar para que le den la comida, le acunen o le cambien de pañal que se ha de producir una transformación hasta convertirse en un sujeto social que a su vez puede desempeñar la función madre, padre, hombre y mujer.

En este proceso, también se ha de pasar desde una concepción pasiva del amor, donde a uno lo aman, a una concepción activa del amor, donde uno ama. Y durante todo ese proceso de construcción de un sujeto social adulto, está presente la ambivalencia amor-odio hacia la figura de los padres a los que se ama enormemente pero de los que hay que separarse porque hay cosas que con los padres no se pueden hacer.

Esto permite explicar muchos comportamientos en la relación de pareja. Y si no hagan la prueba. Cada vez que se encuentren en un altercado con su pareja pregúntense qué le están demandando, si lo que le piden es algo que una pareja puede proporcionar o si lo que le piden es algo que pediría a su mamá o a su papá cuando usted era niño, o a un ser todopoderoso idealizado como era la mamá que le salvó la vida. Y entonces verá como su demanda es inapropiada para esta situación.

En la consulta de psicoanálisis recomendamos a las parejas psicoanalizarse, para que lleguen a comprender los motivos inconscientes de sus problemáticas particulares. Llegar a descubrir y producir los deseos inconscientes que se encuentran a la base de sus debilidades y sus fortalezas.

Los descubrimientos científicos ponen de manifiesto que las cosas no son lo que parecen, sino que hay una verdad que va más allá de la manifestación de los sucesos y que tiene que ver con motivaciones inconscientes infantiles que no se ven aparentemente pero que con un análisis especializado, la pareja puede llegar a hacer tangible y por tanto, a trabajar sobre esos aspectos intangibles para transformar su relación y su modo de amar.

A veces uno ama al otro, como se ama a sí mismo, y como a sí mismo se ama mal, pues ama mal al otro. Otras veces uno aplica los modelos de amor paternofiliales que aprendió en su familia. Lo que sucede es que estos modelos a veces son ejemplares, pero la mayoría de las veces los padres de uno se las arreglaban como podían y lo que les sirvió a ellos no tiene porque servirle a usted.

Cuando una pareja son solamente dos personas, es decir, sus relaciones sociales, sus relaciones profesionales, sus relaciones afectivas, se encuentran limitadas al ámbito de la pareja, estas relaciones se tornan muy agresivas pues los amores únicos siempre son con la madre o con la imagen de uno en el espejo. Y eso es muy poco adecuado para un adulto que necesita ocupar una función en lo social y le genera muchas problemáticas.

Con la terapia de pareja y nuestro método, contrastado durante más de cuarenta años con miles de parejas en España y en el mundo, la relación de pareja se enriquece construyendo nuevas formas de conversar y relacionarse que se suman a las ya conocidas por ustedes aumentando la capacidad de disfrute de la pareja.
Si lo está pensando, quizás sea el momento. Consúltenos por su caso. La terapia de pareja es totalmente personalizada y los precios se establecen en la primera entrevista.

Estaremos encantados de atenderles presencialmente en nuestras consultas de Alcalá de Henares, Camarma de Esteruelas y Madrid, y también online o telefónicamente.

Virginia Valdominos
Psicoanalista de la Escuela Grupo Cero.
Tfno. 91 125 77 47